Indiscutiblemente el avance de la tecnología generó
innumerables cambios en la vida cotidiana. El notable incremento de los estándares
de confortabilidad y de las expectativas de vida, la simplificación de los
procesos de producción así como de las tareas diarias, y, respecto de las
comunicaciones, el hecho de que se han visto mayormente liberadas de los
obstáculos de tiempo y espacio.
